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Si insiste en quere adelgazar, el consejo que le doy es que coma tanto como quiera,
pero no se lo trague.(Harry Secombe)

La felicidad radica, ante todo, en la salud.
(George William Curtis (1824-1892)

Desarrollan una prueba de orina para detectar el cáncer de próstata.



Científicos británicos han desarrollado una prueba de orina para detectar el riesgo de cáncer de próstata, según un estudio publicado en internet por la Public Library of Science One.
El test detecta los niveles de la proteína MSMB, presente en quienes sufren esa enfermedad, y podría sustituir eventualmente a las actuales pruebas de sangre.
El estudio indica que la prueba de orina es dos veces más fiable que el método actual, basado en la presencia en la sangre del antígeno PSA.
Según el director del estudio, Hayley Whitaker, del Cambridge Research Institute, se han examinado el tejido y la orina de más de 350 hombres aquejados o libres del cáncer de próstata para determinar los niveles de presencia de la proteína MSMB.
"La proteína es fácil de detectar porque está presente en la orina y sería potencialmente muy sencillo llevar a cabo un test de ese tipo en los varones para identificar a aquellos que corren el mayor riesgo de desarrollar la enfermedad", añade.
Según la doctora Kate Holmes, de la Prostate Cancer Charity, el nuevo método tiene indudables ventajas, pero habrá que llevar a cabo más investigaciones a mucho mayor escala para determinar lo eficaz que puede resultar detectar la presencia de la proteína MSMB a la hora de predecir el riesgo de cáncer de próstata y eventualmente diagnosticarlo.
Actualmente se realiza un nuevo estudio en el que participan 1.200 hombres y cuyos resultados se espera que se den a conocer para fin de año.

Desarrollan una prueba de orina para detectar el cáncer de próstata

Efe | 14/10/2010 - 9:11
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Cáncer de próstata - Wikipedia, la enciclopedia libre



Se denomina cáncer de próstata al que se desarrolla en uno de los órganos glandulares del sistema reproductor masculino llamado próstata. ...
es.wikipedia.org/wiki/Cáncer_de_próstata - En caché - Similares-
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Hambre y apetito: dos conceptos diferentes



El control del exceso de peso y de la obesidad requiere un aprendizaje de las diferentes señales que envía el organismo antes, durante y después del acto de comer


No es lo mismo engullir que el placer que se siente al comer, como tampoco es igual comer de picoteo que realizar un reparto adecuado de las ingestas. Para prevenir y combatir la obesidad y el exceso de peso, los científicos advierten de la necesidad de aprender a diferenciar el hambre del apetito. Algunos alimentos, como el chocolate, estimulan zonas cerebrales relacionadas con la recompensa y el placer. Muchas personas los ingieren, por tanto, para sentir ese goce y no porque su organismo necesite los nutrientes que aportan.

  • Por JOSÉ ANDRÉS RODRÍGUEZ
  • 4 de octubre de 2010



El hambre y el apetito son cuestiones diferentes, a pesar de que en el lenguaje popular muchas veces se confundan. El investigador Miguel López, del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), señala que "tener hambre es una necesidad fisiológica vital, indispensable no sólo para saciar el hambre, sino para nutrir nuestro cuerpo con micronutrientes (como algunas vitaminas), minerales y macronutrientes (como proteínas, grasas y carbohidratos) que están en cualquier alimento.
En cambio, "tener apetito significa el deseo de comer por placer, en el que intervienen factores como los olores, los sabores, el aspecto y presentación de los alimentos o ciertas costumbres alimenticias que estimulan la mente para fomentar una necesidad, la de comer, que, en realidad, ya estaría satisfecha". Por tanto, el hambre es el instinto que impulsa a nutrirse cuando el organismo lo necesita para su supervivencia y el apetito es la sensación de querer comer que viene determinada por la forma de presentación de los alimentos o el contexto social en el que se encuentre la persona.
De este modo, una persona puede sentir apetitito a pesar de haber saciado su hambre (picar después de comer de forma copiosa). Como señala Jaume Serra, médico asistente de la unidad de trastornos alimentarios Centro ABB, "el apetito es una sensación que induce a comer algo que apetece guiada más por el deseo gratificante que no por un verdadero requerimiento biológico y con independencia de las características nutricionales y energéticas del alimento apetecido".

Hambre, satisfacción y saciedad

La presentación de los alimentos o el contexto en el que se encuentra una persona puede despertar el apetito
Cuando tenemos apetito se ingieren más calorías de las necesarias, ya que la ingesta no responde a una necesidad de nutrientes por parte de nuestro organismo. Como es sabido, a más calorías de las que el organismo va a gastar, más acumulación de grasa. Es fundamental reconocer sensaciones como la satisfacción y la saciedad. Si el hambre es la sensación fisiológica que induce a comer, la satisfacción es el estado de plenitud que invita a dejar de comer, y la saciedad es el período durante el cual la sensación de satisfacción se mantiene hasta que aparece de nuevo el hambre.

¿Cómo gestionar el apetito?

El control del apetito es fundamental para prevenir el exceso de peso y la obesidad. Y, para ello, es básico acostumbrarse a las señales que envía el organismo, antes, durante y después del acto de comer. Serra afirma que "tanto la satisfacción que induce a dejar de comer y la saciedad que inhibe la sensación de hambre entre las ingestas son respuestas mediadas por diferentes factores Se pueden gestionar para conseguir una satisfacción y una saciedad más efectivas desde el punto de vista de optimizar y ajustar las ingestas.
No es lo mismo engullir que el placer de comer. No es lo mismo el picoteo que un adecuado reparto de las ingestas con un patrón de consumo que permita ajustar las señales de hambre y saciedad y comer para vivir y disfrutar en lugar de vivir para comer".

La adicción a la comida

No obstante, en ocasiones, no es tan sencillo distinguir el hambre del apetito. El hipotálamo es la parte del cerebro que se encarga de analizar la información que envía el organismo cuando se ingieren alimentos. Su misión es avisar cuándo se ha comido suficiente. Pero hay factores, como el placer que producen ciertos alimentos, que pueden engañar a esta glándula para hacer creer que todavía se necesita ingerir más. Por norma general, los alimentos que consiguen despistar al hipotálamo son los carbohidratos (como el chocolate) o las grasas.
Este tipo de alimentos consiguen estimular zonas cerebrales relacionadas con la recompensa y la adicción. Activan los mismos mecanismos que sustancias adictivas como el tabaco. Por eso, muchas personas echan mano de estos alimentos cuando necesitan levantar su estado de ánimo. Es el hambre hedonista, relacionada sólo con el placer. Éste es uno de los motivos por lo que se debería controlar de forma activa el apetito ya que, además de sus efectos sobre la masa y salud corporal, los excesos típicos de sociedades desarrolladas acabarían provocando una adicción, al igual que sucede con las drogas o los juegos de azar.

TRASTORNO POR ATRACÓN


- Imagen: Gerrit Prenger -
Uno de los trastornos en los que se manifiesta de forma más evidente el descontrol excesivo en la ingesta de alimentos es eltrastorno por atracón. "El atracón es un síntoma y tiene un valor emocional. De forma inconsciente, el paciente calma el dolor o la tensión emocional con la sobreingesta", explica Enrique Armengou, psiquiatra director médico del Centro ABB y responsable del programa de Trastorno por Atracones.
Armengou explica que el atracón consiste en comer de forma ansiosa una cantidad de comida excesiva. Y se suele acompañar de sensaciones de culpa y malestar. Si bien al inicio es ocasional o ante situaciones de tensión emocional importantes, poco a poco las personas se dan los atracones con más frecuencia o ante situaciones cotidianas de estrés. Incluso ante situaciones de alegría, para celebrarlas. Estas personas sienten poco a poco que su vida está controlada por la comida.
El tratamiento para superar el trastorno está dirigido a romper los círculos viciosos que se generan: la persona debe intentar no calmar la ansiedad a través de la comida, porque esto le provoca, a su vez, culpa y más ansiedad. Para ello, se aprenden técnicas de control de la ansiedad, se realiza terapia grupal y, en algunos casos, se prescribe medicación.
Este psiquiatra enfatiza la importancia de trabajar aspectos psicológicos como cultivar la autoestima, aprender a retrasar la satisfacción de los impulsos, detectar los factores que desencadenan el atracón y modificarlos y optimizar las habilidades personales mediante el trabajo desde la psicología positiva y el crecimiento personal. Si se entiende que el atracón es una forma de tapar una necesidad, si se aprende a desarrollar esta necesidad no se requerirá esta ingesta excesiva.
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Hambre y apetito: dos conceptos diferentes

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Uno de cada ocho españoles padece un trastorno psiquiátrico

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Barcelona. (Europa Press).- Un 13 por ciento de los españoles sufre depresión,esquizofrenia o trastorno bipolar, pero sólo uno de cada tres responde correctamente al tratamiento, según ha señalado el vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP), José Antonio López.
En el marco de el Día Mundial de la Salud Mental, López ha señalado que aunque la respuesta a un medicamento puede estar influenciada por el entorno, la dieta y el estado general de salud de una persona, existe otro factor clave que son los genes. De hecho, se estima que la respuesta a los medicamentos puede estar condicionada hasta en un 85% por factores genéticos.

Según el experto, "uno de los principales problemas en Psiquiatría es que la tolerancia a los tratamientos es baja". "Los enfermos mentales, por su propia idiosincrasia y por su propia enfermedad, no toleran bien la medicación", ha añadido. La mayoría de las enfermedades como la depresión, el trastorno bipolar y la esquizofrenia son crónicas.

Según la psiquiatra del Instituto de Investigaciones Neuropsiquiátricas, María Inés López Ibor, "los pacientes con estas enfermedades tienen que seguir el tratamiento durante mucho tiempo y el problema es que todos los fármacos tienen efectos secundarios, lo que provoca que frecuentemente se abandone la medicación con la gravedad que esto puede suponer".

El abandono del tratamiento ralentiza la recuperación y pospone la reinserción social y laboral del paciente, lo que conlleva grandes problemas para en entorno del afectado. Hay que recordar que el 80% de las personas con un diagnóstico por trastorno mental conviven con sus familias.

Uno de cada ocho españoles padece un trastorno psiquiátrico

08/10/2010 | Actualizada a las 15:21h | Ciudadanos

Sólo el 33% de los afectados por esquizofrenia, epilepsia o trastorno bipolar responde al tratamiento, según la Asociación Española de Psiquiatría Privada






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La importancia de la flora intestinal



El síndrome de colon irritable o la enfermedad de Crohn se han relacionado con distintas alteraciones de la flora intestinal, aunque su causa aún se desconoce. El buen estado de este compendio de bacterias tiene una importancia vital para la salud humana. El impacto de las dolencias asociadas a sus alteraciones aumenta de forma continua, ya que cada vez hay más ciudadanos afectados. De ahí que los científicos se afanen en conocer tanto el origen de estas alteraciones, como las formas de contrarrestarlas. La última idea al respecto ha probado el trasplante como posible solución.


  • Por CLARA BASSI
  • 12 de septiembre de 2010




- Imagen: Wikimedia -
La flora intestinal o microbioma es un conjunto de microorganismos, como las bacterias y las levaduras, que se localizan en el interior del cuerpo humano. Se desarrollan al nacer y, gracias al medio ambiente y a la colonización, se depositan en el intestino. Durante la vida intrauterina, el feto carece de bacterias. Desarrolla las primeras a través de la lactancia materna y este proceso de adquisición y diversificación de la flora bacteriana se completa a lo largo de los dos primeros años de vida. Al finalizar esta etapa, la diversidad de bacterias del intestino de los niños ya es muy similar a la del adulto, explica la doctora Chaysavanh Manichanh, investigadora del Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) de Barcelona.
Es difícil determinar la cantidad exacta de especies de bacterias que conforman la flora intestinal humana, pero los estudios disponibles han cuantificado más de 1.000 clases distintas, si bien se sospecha que podría haber más y que esta diversidad también varía entre las diferentes especies de mamíferos. En cuanto a la cantidad, en cifras absolutas, el intestino humano está poblado por 10 millones de bacterias, es decir, en el intestino hay diez veces más bacterias que células en el organismo.
Comer de manera saludable puede frenar el desarrollo de alteraciones de la flora intestinal
Para el responsable del grupo de investigación en Fisiología y Fisiopatología Digestiva del VHIR, Francisco Guarner, se puede considerar que cada individuo humano es un "superorganismo", fruto de la suma de los genes humanos y de los genes del microbioma, es decir, de todas las bacterias y levaduras que lo han colonizado. Pero, además, debido a la elevada cantidad de microorganismos -hasta 2 kilos, un peso comparable a cualquier otro órgano humano-, se puede considerar el microbioma como otro órgano, con su propia función.
La importancia de la flora intestinal, única para cada persona, estriba en que tanto sus genes como sus actividades biológicas pueden contribuir a la salud o al desarrollo de enfermedades. Es necesaria porque actúa como defensa del organismo humano y, además, favorece los procesos de digestión y metabólicos, por lo que también tiene una influencia decisiva en la nutrición y en la obesidad. Según aclara Manichanh, "estas bacterias que viven dentro de nosotros y que nos colonizan son importantes para nuestra defensa. Una vez colonizado el intestino, son una barrera que actúa en contra de otros patógenos".

Alteración y enfermedades

Las alteraciones del microbioma se han asociado a diversos desórdenes intestinales, como la enfermedad inflamatoria intestinal y, en este grupo, a la enfermedad de Crohn y al síndrome de colon irritable. El desarrollo de cada una de estas dolencias se asocia a una alteración distinta de las bacterias que colonizan el intestino. En el caso de la enfermedad de Crohn, el equipo de Manichanh ha detectado que la diversidad de las bacterias es reducida si se compara con la de otros grupos de individuos sanos, de forma que alguno de los grupos de bacterias podrían estar ausentes en estos pacientes. "Por este motivo, cada desorden intestinal puede estar ligado a cierta composición bacteriana, es decir, cada clase de diversidad estaría asociada a un tipo de desorden", expone.
Los trastornos intestinales tienen, en general, un origen multifactorial y su causa es todavía hoy un misterio. En la actualidad, se tratan los síntomas de estos desórdenes y resulta muy difícil encontrar la causa de la alteración del microbioma. "Tenemos muchos datos respecto a las causas de sus alteraciones, pero no podemos afirmar con seguridad si son causas o consecuencias. Hay que seguir con la investigación", subraya Manichanh.
Una de las hipótesis apunta a que la excesiva higiene- o mejoras en saneamiento que han tenido lugar en los países más avanzados- ha podido contribuir a aumentar la tasa de frecuencia de los trastornos intestinales en las sociedades desarrolladas, aunque los expertos insisten en que el origen de estos desórdenes intestinales no está claro.
El conocimiento actual de las alteraciones de la flora intestinal impide, por lo tanto, planificar una prevención efectiva y limita las opciones de tratamiento. Hasta el momento, no ha sido posible definir algún cuidado o dieta especial que evite su desarrollo, según Manichanh, quien sostiene que "ser razonable y saludable con lo que se come podría ser una buena solución". En cuanto a los métodos que se han ingeniado para mantener la flora intestinal en buen estado, los productos prebióticos y probióticos, si bien favorecen la digestión, no tienen efectos a largo plazo. Por eso, una nueva estrategia en la que trabajan los científicos para conseguir efectos persistentes es el trasplante de flora intestinal, aunque aún se halla en fase de experimentación.

TRASPLANTE DE FLORA INTESTINAL


- Imagen: NIAID -
Modificar la composición del microbioma, con la introducción de especies de un donante en un receptor, es posible, según se ha publicado en la revista científica 'Genome Research'. El trasplante de flora intestinal se ha efectuado, por ahora, en ratas, pero por primera vez se ha demostrado que es posible variar su composición y que los cambios perduran. El resultado abre la puerta a la esperanza: en el futuro, el trasplante y la bacterioterapia podría ser un tratamiento para las personas con trastornos intestinales.
No obstante, los autores del trabajo se muestran cautelosos y recuerdan que este tipo de trasplante todavía está en fase de investigación en modelos animales. La investigación ha estado en manos del grupo VHIR, la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y la University of Colorado (EE.UU.), que han contado con el apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación, el National Institute of Health (NIH) y el Howard Hughes Medical Institute.
El principal mensaje que se debe difundir a la población, a juicio de Chaysavanh Manichanh, es el hecho de que su equipo ha sido capaz de trasplantar el microbioma "durante un plazo de tiempo bastante largo -hasta tres meses-, el suficiente para que adquiera cierta composición bacteriana". También han demostrado que no era necesario extraer antes la flora bacteriana del receptor con antibióticos porque "la colonización del donante ocurría igual".
Aunque todavía es demasiado pronto para plantearse realizar este trasplante en humanos, los buenos resultados obtenidos en este primer experimento han supuesto la apertura de una nueva línea de investigación. El trasplante se ha probado en animales sanos y ahora el siguiente paso será hacerlo en animales enfermos. El objetivo es estudiar la composición del microbioma asociado a cada desorden, informa Manichanh.
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La importancia de la flora intestinal

El intestino humano alberga 10 millones de bacterias, diez veces más que las células acumuladas en el organismo, por lo que su equilibrio es clave



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Un experto pone en duda la utilidad de los champús 'anticaída'



Al igual que existe una ley que regula el etiquetado y la publicidad de las propiedades saludables de los alimentos, el doctor Juan Ferrando, médico consultor del servicio de Dermatología del Hospital Clínic de Barcelona, ha pedido que se regule la publicidad de los champús 'anticaída' al considerar que podría ser "engañosa" ya que "es mentira que estos productos retrasen la caída del cabello".

"En el mercado hay champús buenos o muy buenos, están perfectamente probados para grasa, caspa, acondicionados, más volumen o menos, pero es mentira que haya anticaída. Un producto que se aplica durante dos o tres minutos en el cuero cabelludo actúa en superficie (caspa, grasa) pero no puede llegar a la raíz que está a 4 o 5 mm de la superficie cutánea", ha señala, al tiempo que ha pedido "una regulación en los anuncios de estos productos, que deben estar testados y con estudios que los avalen".

Respecto a las clínicas ha pedido precaución a la población a la hora de acudir a estos centros puesto que la utilidad de sus tratamientos no está comprobada y, en contra de la publicidad de algunos centros que avisa de un aumento de la alopecia en la población, este experto ha explicado que la tendencia a la calvicie no se ha modificado en la última década.

"La estadística muestra que, aproximadamente, a los 20 años el 20 por ciento de los varones tiene tendencia a la calvicie común, a los 30 años el 30 por ciento, y así sigue más o menos la proporción", y se refiere a alopecia común a aquella que sufren "todos los hombres que en mayor o menor grado" y que se desarrolla con entradas y, en ocasiones, coronilla; mientras que en las mujeres, "aunque con menor frecuencia", se observa una perdida difusa parietal. "Este proceso roza la frontera de la normalidad, pero si eso es exagerado, es precoz y tiene antecedente familiar eso ya no es normal", ha explicado.
En este caso se trata de una alopecia androgenética en la que hay un patrón de hereditario dominante, y, en este caso, "se confirma el dicho de que de padres calvos hijos clavitos", ha recordado. En este contexto está apareciendo un grupo de pacientes que están desarrollado lo que denomina 'alopexia mental' , es decir es decir "una especie de anorexia de pelo", sobre todo entre la gente joven que teme heredar la calvicie de algún familiar.


Pérdida lenta y paulatina



En cuanto a los factores y acciones que podrían aumentar la pérdida del cabello, este experto ha negado que ciertos alimentos o situaciones de estrés y nervios desarrollen alopecia, sin embargo sí existen momentos en los que la caída del cabello puede ser mayor aunque "siempre es recuperable" en mayor o menor medida, los denominados efluvios o recaídas temporales de pelo.

"Una dieta severa en la mujer en poco tiempo o la regla abundante pueden hacer que se produzcan efluvios de pérdida de pelo, es decir desprendimientos temporales del cabello, un caso muy común es tras el parto, una intervención quirúrgica, dietas severas, etc.", ha explicado, al tiempo que ha apuntado que estos casos se producen sobre todo en las mujeres. Además, aquella población joven con problemas de drogadicción y trastornos de la alimentación severos también puede producir una pérdida de pelo "persistente e importante".

Además, hay un efluvio fisiológico muy constante en toda la población que es el que produce en otoño cuando hay cambio de pelo estacional, "es una situación normal que genera mucha preocupación por alarmante ya que la caída del cabello es de golpe", pero "ese pelo que se cae tan rápido se recuperan bien". Esto suele durar dos o tres meses que es la fase de descanso del folículo piloso, ya que "un pelo vive de tres a cuatro años, se cae, entra en reposo y luego sale otro, por lo que la mayoría se recuperan".

En este sentido, ha afirmando que no hay que preocuparse si se caen entre 50 y 100 cabellos al día, sobre todo en personas jóvenes, aunque puede variar dependiendo de la abundancia de cabello de cada persona y la edad. "Uno no tiene que preocuparse, lo normal es que con los años se pierda pelo de forma lenta y paulatina", por el contrario "tienen que empezarse a preocupar cuando se aprecia una perdida abundante y si es precoz y en jóvenes".

Especialmente, Ferrando identifica de dos maneras el problema: en el primer caso se manifiesta con perdida de mucho cabello en poco tiempo (efluvios) y, en segundo lugar, cuando no se ve la caída pero se observa una perdida de volumen en poco tiempo (calvicie común). Las recomendaciones son una vida normal, con una dieta equilibrada, y, en el caso de observar alguna de estas manifestaciones, aconseja acudir al especialista que estudiará cada caso y podrá recomendar, en caso de ser necesario, un estudio capilar y el tratamiento adecuado.
Por otra parte, ha desmentido que la calvicie pueda estar motivada por llevar en la cabeza pañuelos, gorros o algún tipo de casco, ya que "hay que pensar que la raíz está a medio centímetro de la piel y esto no le afecta". 

Asimismo, en contra de lo que pueda pensarse, ha advertido de que, "de la misma manera que hay gordos felices, hay calvos felices".

Un experto pone en duda la utilidad de los champús 'anticaída'



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Tratamiento prometedor contra la obesidad




- Imagen: Greg Riegler -

Nuevas investigaciones auguran un futuro prometedor para combatir la obesidad y los problemas de salud asociados
La obesidad es una epidemia en los países desarrollados y cada vez son más evidentes las graves repercusiones que tiene el sobrepeso para la salud. Sin embargo, a pesar de la magnitud del problema, todavía no se han conseguido medicamentos que permitan controlar el peso de una forma segura y efectiva. Un nuevo fármaco, creado a partir de dos sustancias conocidas y utilizadas hace tiempo, y una práctica tan sencilla como beber agua antes de las comidas se han revelado como la última revolución para el tratamiento de la obesidad.

  • Por TERESA ROMANILLOS
  • 24 de septiembre de 201

Una nueva sustancia, creada a partir de dos fármacos ya conocidos, podría ayudar a perder peso a personas con problemas de obesidad, según concluyen expertos estadounidenses. El fármaco se ha diseñado a partir de un medicamento utilizado para dejar el tabaco, el bupropión, y otra sustancia empleada para la deshabituación alcohólica, la naltrexona. El Centro de Investigación Biomédica Pennington de Louisiana (EE.UU.) ha realizado este trabajo, publicado en la revista médica "The Lancet", que promete ser una revolución en el control del sobrepeso y la obesidad, además de los problemas de saludasociados.
En la investigación participaron más de 1.700 voluntarios de 18 a 65 años con problemas de obesidad, procedentes de 34 centros distintos de EE.UU. Se dividieron en tres grupos al azar y se les suministró una dosis diferente del fármaco: al primero se le administró una determinada cantidad, al segundo otra más reducida, mientras que el tercer grupo recibió placebo. Los resultados mostraron que la pérdida de peso en el primer grupo fue de un 6,1% y en el segundo, de un 5%. En el grupo que tomó placebo también hubo pérdida, pero sólo de un 1,3%.
No obstante, sólo un 50% de los participantes terminó el estudio. Los investigadores señalan que esta cifra se debió a dos factores: las personas del grupo placebo abandonaron el estudio tras no obtener los resultados esperados y, entre los participantes de los dos grupos que tomaban el medicamento, se desarrollaron algunos efectos secundarios.
El efecto adverso más común fueron las náuseas, aunque duraban un tiempo limitado. Otros, como el insomnio y pensamientos suicidas, no fueron significativos en comparación con el grupo placebo. Sin embargo, se detectó una pequeña elevación de la presión arterial que, a pesar de que se controló de manera posterior, los expertos señalan que habrá que tener en consideración este factor.
En adultos de mediana y tercera edad, beber dos vasos de agua antes de comer ayuda a perder peso
La nueva fórmula actúa en el sistema nervioso central: modifica los centros de recompensa y altera el apetito. Actúa sobre la conducta alimentaria, el paciente queda más satisfecho durante las comidas y pierde el antojo de picar entre horas. Frank Greenway, coordinador del estudio, avisa de que no es "un medicamento para ayudar a perder 4 kg para lucir el bikini", sino que el fármaco está recomendado sólo para adultos con un índice de masa corporal (IMC) superior a 30, o mayor de 27 en el caso de personas diabéticas de tipo 2.

Beber dos vasos de agua antes de comer

En ocasiones, los remedios más sencillos y económicos, utilizados a conciencia y con inteligencia, pueden resultar también muy útiles. Para reducir peso, muchas personas recurren a tratamientos caros, con fármacos que causan efectos secundarios indeseados, rutinas de ejercicio agotadoras y dietas imposibles e insanas. Y a pesar de ello, tampoco consiguen reducir su peso. ¿Y si la solución fuese tan simple como beber agua? Un estudio reciente demuestra que beber dos vasos de agua antes de cada comida puede ser muy beneficioso para las personas que desean perder peso.
Los investigadores del departamento de nutrición humana, alimentos y ejercicio de la Universidad Virginia Tech (EE.UU.) que han realizado el estudio sostienen que una simple acción como beber agua antes de las comidas podría servir de ayuda para perder peso en adultos de mediana y tercera edad. Para la investigación, se dividió en dos grupos a hombres y mujeres de 55 a 75 años y se les indicó que siguieran una dieta específica, baja en calorías. A los miembros de uno de los dos grupos, además, se les pidió que antes del desayuno, de la comida y de la cena bebieran dos vasos de agua.
Al cabo de 12 semanas los resultados fueron claros. Las personas del grupo que no había bebido agua adelgazaron una media de 5 kg, frente a los 7 kg del grupo que bebía agua antes de las comidas. Esto supone una diferencia de casi un 30%. La idea para el estudio surgió de una investigación anterior, cuando se detectó que quienes bebían agua antes de comer tendían a perder peso con más facilidad.

ESTÓMAGO MÁS LLENO CON AGUA

A pesar de que el fundamento fisiológico que explica los resultados de la ingesta de agua antes de las tres comidas principales todavía no está claro, los investigadores creen que puede ser una cuestión de sensación de llenado. Las personas que llenan el estómago con agua tienden a comer menos, ya que se sienten más satisfechas antes. Sin embargo, esto sólo sería así en las personas de mediana y tercera edad. Esta explicación justificaría el hecho de que los resultados sólo se confirmaron en participantes de edad avanzada porque el estómago de las personas más jóvenes es más rápido y se vacía enseguida, aunque esté lleno de agua, de modo que la ingesta de sólidos posterior es la misma.
La doctora Brenda Davy, coordinadora del estudio, mostró su temor a que, a pesar de comer menos, después se compensaran las calorías no ingeridas con picoteo entre horas. No obstante, los resultados rechazan esta hipótesis. Puesto que la obesidad y el sobrepeso son dos problemas que requieren una estricta concienciación por parte del paciente, ya que debe controlar su dieta y realizar actividad física con frecuencia, los resultados suponen una importante aportación. Con una sencilla acción, rápida y económica, se facilitaría en gran medida la reducción de peso y, con ello, muchos problemas de salud.
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Tratamiento prometedor contra la obesidad


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Plato a plato, vino a vino...



Plato a plato, vino a vino...
 
Gtres
Cada vez es más frecuente que en restaurantes de alta gama se sugiera al comensal la posibilidad deredondear el menú degustación con el maridaje de los platos con diversos vinos; es una iniciativa que, en principio, parece interesante, pero que, como todo en esta vida, tiene pros y contras.
Hace ya bastantes años, Juan Pablo de Felipe, en "El Chaflán", practicaba esta modalidad: cada plato de un menú de este tipo iba acompañado de su correspondiente vino.
En otro plan, nuestro querido colega Gonzalo Sol, pionero en tantas cosas -él hizo las primeras guías gastronómicas españolas-, imaginó y mantuvo bastante tiempo unas llamadas "cenas de los once vinos" en las que se servía un vino por plato que se presentaba y comentaba, amén de un par de ellos en el aperitivo y un licor tras el café. Muchos vinos, sí; pero también... mucho vino.
El sistema tiene ventajas, desde luego. Para el restaurante, para empezar. Este tipo de establecimientos suele contar con bien nutridas bodegas, en las que no faltan etiquetas de alto precio, gran calidad y, en estos tiempos de crisis, venta problemática, no nos engañemos. Ofrecerlos de esta forma, a un precio conveniente para ambas partes, permite ir aligerando stocks.
Por otra parte, el cliente puede probar una serie de vinos que no es fácil que fuera a pedir si lo hiciese por botella. Vinos interesantes, que además va a disfrutar como hay que disfrutarlos: comiendo. Las catas son otra cosa, y deben dejarse en manos de los expertos y los profesionales.
Pero... todo tiene sus peros. Yo, que creo saber de vino lo suficiente para disfrutar de él y tener mi propio criterio sobre cuál va mejor con lo que como, entiendo que recomendar un vino para cada plato, en un menú largo, es una cosa bastante sencilla para un sumiller que conozca su oficio. Más complicado es elegir un vino, dos como mucho, que acompañen todo el menú.
En un "maridaje" de copa-plato, puede suceder, y de hecho sucede, que el comensal no tenga las cosas demasiado claras al final. Lo normal será que en ese despliegue encuentre vinos que le gustan mucho, de los que bien a gusto repetiría, y vinos que no le dicen nada o que directamente no le hacen gracia. Por supuesto, podría pactar previamente con el sumiller qué etiquetas van a acompañar su menú; pero no suele hacerlo.
Aunque no sea su intención, el sumiller impone: despliega conocimientos superiores al de un aficionado normal, actúa desde la superioridad que le da mirarnos desde arriba -él está de pie, nosotros sentados- y sabe, cómo no lo va a saber, que en un elevadísimo porcentaje de casos, sea maridaje o no, el cliente que no tenga las ideas muy claras va a beber lo que él le diga. A mí, la verdad, este tipo de experiencias me recuerda más un tapeo que una comida formal. Un tapeo en el que cambiamos no sólo de sólidos, sino de líquidos.
Puede ser muy agradable: irnos de tapas es algo que nos gusta a casi todos. Pero el tapeo tiene su propio entorno, sus propios ritos, y no se ha pensado para ser practicado en la mesa de un restaurante de lujo: no pega, por mucho que se promocionen -y esto sí que es consecuencia directa de la crisis- los menús a base de "gastrotapas" o "tapiplatos".
Una sola copa de vino, aunque acabemos bebiendo doce, no da la misma satisfacción que dos o tres, que vendría siendo la dosis normal. Mantener un vino todo el tiempo, o cambiarlo una vez, permite, primero, evitar la incomodidad de quien se sabe limitado a una cantidad mínima; por otra parte, da la posibilidad, siempre interesante, de observar la evolución de ese vino.
Precisamente conocer esa evolución es un dato de gran importancia a la hora de elegir nuestro vino principal para esa comida. Que sea capaz de dar una respuesta múltiple, de enfrentarse con distintos retos. Y eso lo apreciamos cuando pedimos la botella, no con una sola copa. Cierto, no hay mejor manera de llegar a entender de vinos que probar muchos vinos..., pero no necesariamente todos juntos.
No es menos cierto que el sistema "menú con maridaje" puede abrir vías de conocimiento; pero, si es así, explotemos esos conocimientos para elaborar un maridaje al que podríamos llamar poligámico: un vino que se entienda bien con varios platos, que armonice con toda la comida sin rendirse. ¿Que no es tan fácil? Claro que no. Por eso tiene, a mi juicio, bastante más mérito.
De todos modos, quede claro que desde aquí apoyaremos siempre el consumo inteligente de la más noble de las bebidas, que es el vino, y aplaudiremos toda iniciativa que redunde en un mayor conocimiento del mismo: cuanto más se sabe de una cosa, ya lo dijo Bertrand Russell, más gusta.
Así que toda oportunidad de aprender ha de aprovecharse, con el indisimulado fin de, a la hora de la verdad, dejar a un lado los ensayos y concentrarnos en lo esencial ante un vino: conseguir el máximo placer. Tan sólo eso.

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Caius Apicius (Efe) - 28/09/2010


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